04 febrero 2009

Eres un desastre

Tu vida se acabó cuando yo llegué a este mundo. Tal vez te lo esperabas, pero aún así no lo asumías. Era una carga, un peso que no estabas dispuesta a soportar a tan temprana edad. Te sentiste atrapada y por eso me dejaste. No pudiste conmigo, no pudiste contigo misma. Y ahora, veinte años después, tienes deseos de conocerme, de ver el ser humano en que me convertí. Ahora quieres recuperar el tiempo perdido y el cariño que jamás existió dentro de mí. Ahora tienes ganas de ser madre. Y yo ahora tengo ganas de decirte que eres un desastre.

No hay comentarios: